UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO RUIZ GALLO
FACULTAD DE CIENCIAS HISTÓRICO-SOCIALES Y EDUCACIÓN
ESCUELA PROFESIONAL DE CIENCIAS DE LA COMUNICACION
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN DE CAMPO:
Discusión e integración de 10 unidades observables de los medios radiales
CURSO:
PROGRAMACIÓN Y GESTIÓN RADIAL
DOCENTE:
JERRY JARA LLANOS.
INTEGRANTES:
DANIEL CASTRO BURGOS
JOSE MAYANGA AYALA
ARTURO ROGGERO FLORES
ROXANA FLOREANO BAZALAR
CARLOS CUBAS.
DANIEL RELUZ CAMPOS
LAMBAYEQUE 2009
PRESENTACION
Este trabajo busca que tras reconocer ciertos males que aquejan a las radios lambayecanas a nivel interior (carencias de la radio y del manejo de la misma) y con respecto al manejo de la temática y producto mediático que se le ofrece a las audiencias, establecer algunas unidades observables que posteriormente bajo ciertos procesos y criterios serán analizadas más a fondo para hallar una solución que responda de manera adecuada con las necesidades reales de la sociedad lambayecana, acorde con la legalidad, derechos del oyente, y demás requerimientos que hacen falta para que la radio cumpla su verdadera función para con la sociedad.
INTRODUCCION:
Conociendo algo de la radio
Si se trata de campañas publicitarias, los periódicos y los canales de televisión son los más beneficiados, pues sólo hay cuatro o cinco grupos de medios impresos (periódicos nacionales por ejemplo), y muy escasos canales con cobertura nacional. En el caso de la radio, la oportunidad de recibir auspicio o compra de espacio publicitario se divide entre más de cien emisoras, es así que a cada emisora le toca un sector más reducido de anunciantes a nivel individual. La publicidad en radio es más barata que en la mayoría de los otros medios. Con lo que tenemos hasta ahora notamos que las ganancias en radio son pequeñas.
Hay emisoras para todos los gustos y características, como grupos de audiencias existen. La radio es un medio de difusión masiva que llega al oyente de forma personal, es el medio de mayor alcance, ya que llega a todas las clases sociales y ofrece al oyente cierto grado de participación. Es un medio flexible ya que se adapta fácilmente; el mensaje es redundante, es decir, lo mismo de diferentes maneras y en diversos momentos.
La radio trata al oyente con una relación más íntima, su costo de producción es menos elevado que el de los otros medios, nos permiten utilizar diversos elementos creativos como voces, música y anunciadores en los comerciales.
Los puntos que a continuación serán tratados responden al análisis de la información recabada por medio del diálogo con ciertas personas que tienen relación directa con la radio lambayecana, su entorno y sus procesos.
Las personas entrevistadas para la obtención de datos fueron:
NOMBRE : Henrry Lluen Uypan
CARGO: Asesor Comercial
MEDIO :Consorcio de radios LA KARIBEÑA-EXITOSA-UNIVERSAL
NOMBRE : Jorge Reyes
CARGO: Operador de Controles (trabajador de la radio)
MEDIO :Radio Santa Victoria
NOMBRE : Gregorio Pérez
CARGO: Dueño de la Radio (desempeña todo papel dentro de la radio)
MEDIO :RADIO REQUE(comunitaria)
NOMBRE : José Sandoval*
CARGO:Locutor
MEDIO :(Independiente)
Radio Santa Victoria
*Trabaja como parte de un equipo de producción independiente (renta espacios en la programación de radio Santa Victoria), que elabora de un programa llamado “Tarde de Entrevista”, se desempeña como locutor.
1. La programación de radio debe tener identidad propia:
Concesiones o venta de espacio de la programación en los medios
En la mayoría de las emisoras radiales lambayecanas, en especial las ubicadas dentro de la ciudad de Chiclayo, encontramos que rentan sus espacios de programación al mejor postor, y que en muchos casos se da sin una adecuada revisión de los contenidos que serán brindados por esos proyectos radiales.
Son pocas las emisoras que producen por ellos mismos su programación de manera integral, es decir que hay poca producción local que esté bajo la supervisión pertinente del medio en el cual se van a emitir.
Un caso que representa a un medio que concesiona todos sus espacios es el de “Radio Santa Victoria”, esto genera que los únicos recursos humanos propios del medio de comunicación sean el personal administrativo, el de limpieza y el operador como nos dio a entender José Sandoval, trabajador de radio Santa Victoria en el área de programación (controles). El hecho de ceder un espacio al aire de un medio de comunicación a un grupo de producción independiente implica que este tiene decisión absoluta sobre que contenidos deben emitirse, su cartera de clientes y demás temas con respecto a la producción y emisión del programa o programas que están bajo su responsabilidad y de las consecuencias que los mensajes emitidos, es decir su repercusión en la sociedad.
En el otro lado de la balanza tenemos el caso de la radio “La Karibeña”, que produce por ella misma todo el contenido que sale al aire, que en su mayoría es musical, y sólo trabajan con personal propio de la empresa; ninguna producción independiente ni ventas de espacios. Toda su programación es producto del esfuerzo de los trabajadores del mismo medio.
La mayoría de las emisoras radiales concesionan los espacios de su programación de manera parcial, dejando muy pocos espacios propios para las producciones del mismo medio.
El hecho de que el oyente reciba un mensaje por la radio hace que directamente este dé por hecho que es la posición oficial del medio radial, sin detenerse a pensar que el espacio puede haber sido rentado por algún productor particular que no tiene ninguna relación mayor con el medio que el cumplimiento del pago del arriendo. Es muy pocas veces recordado por parte del oyente, auque se diga o no antes de la emisión del programa, que el espacio ha sido vendido a particulares y que todo lo que se presente en el tiempo de emisión responde a intereses particulares ajenos al medio.
El nivel de interdependencia que un programa tiene para con el medio hace que en el programa no se cometan excesos que perjudiquen posteriormente a dicho medio. En el caso de haber comprado el espacio no hay lazo mayor que el pago que debe efectuar, y si se cierra el programa el productor simplemente buscará otro medio para publicar el mismo producto, pero el daño ya se ha dado y será muy difícil que sea reparada o borrada de la memoria de las audiencias, es decir el daño podría ser prolongado o permanente.
Los intereses de los anunciantes y auspiciadores del programa que ocupe el espacio dado en concesión y de los propios productores de dicho programa podrían no estar de acuerdo con las exigencias del medio o con el respeto que se debe al público consumidor y se pueden llegar a suscitar ciertos excesos o problemas que afectarán directamente al público de la radio.
Con esto no se pide negar la posibilidad de hacer concesiones, pero si deberían primar las producciones propias del medio y sobre todo, si es que se piensa dar una concesión a particulares, hacer un seguimiento a dichas producciones y exigir a la medida de las posibilidades, que se brinde un producto que se ajuste al perfil de la radio y sobre todo a las necesidades reales de una sociedad como la nuestra, que siempre debe buscar el constante desarrollo en todo sentido.
2. El manejo de los medios radiales y de sus contenidos
Los dueños de los medios de comunicación tienen todo el derecho a elegir que cosas serán o no expuestas en los espacios de la programación de acuerdo a sus intereses personales u organizacionales, ya que el medio es de su propiedad. Este hecho desde el punto de vista empresarial es indiscutible, ya que no pueden hacer algo que vaya en contra de los principios de supervivencia de la organización.
Así como nadie está en contra del hecho antes mencionado, tampoco se puede negar que un medio de comunicación debe generar recursos para asegurar su existencia, pues a pesar de todo es una empresa y toda entidad debe (por encima de muchas cosas) generar ingresos que aseguren recuperar el capital invertido, pagar a sus empleados y además dejar un remanente que servirá de ganancia o como base para la reinversión, que asegurará las mejoras del medio, para así poder dar un producto de calidad acorde con las tecnologías y exigencias de cada momento.
Por otro lado tenemos que, una conducción caprichosa, improvisada o abusivo de un medio radial, tiene repercusiones nefastas para la sociedad, pues manejar un medio de comunicación a la ligera se convierte en un peligro para la sociedad y una consecuencia no prevista puede ser dañina hasta el punto de la destrucción del equilibrio de una sociedad. Lo mejor para el medio no siempre es lo mejor para sociedad y viceversa.
Lo dicho en el párrafo anterior nos da a entender que a veces, ciertos propietarios de medios y quienes conducen los programas, terminan por perjudicar a los escuchas, quienes resultan afectados en el campo referente a lo cultural, económico o político, generalmente víctimas de la falta de información o la desvirtuación de dicha información.
A veces estos perjuicios están determinados por algún tipo de agresión o en todo caso por omisión u ocultamiento de algún tipo de información que sea relevante y necesaria para llevar una vida ciudadana bajo el régimen de la democracia.
Si bien es cierto que en el ámbito lambayecano es frecuente que algunas radios incurran en desinformación, omisión, ocultamiento, o desvirtuación de ciertas informaciones con respecto al acontecer local, nacional e internacional, en general pecan por omisión de temas que consideran, por iniciativa propia o por intervención de algún poder, innecesarios o muy peligrosos para ser expuestas al juicio de la colectividad. Esta forma mezquina de trabajo imposibilita que la radio ocupe el lugar que le corresponde, dado que por ser un medio de gran audiencia y que, como se suele decir, está más cerca de la gente, debería apelar a sus recursos para formar en todos los aspecto necesarios al individuo y la sociedad,
El trato de la radio como empresa y no como medio de comunicación al servicio de las audiencias, es un gran problema para la elaboración de productos mediáticos pues no tratan a su público partícipes de una relación de formación del individuo como un buen miembro de la sociedad, que esté al tanto de manera adecuada de la realidad y que sea conciente de sus derechos y responsabilidades.
Debemos tener en cuenta que una emisora de radio es un medio de comunicación que, como todos los demás medios, debe estar al servicio de la sociedad y su proceso de desarrollo. Es decir que debe velar por que ésta esté informada, se entretenga y tenga una adecuada formación. En cuanto a brindar una adecuada formación, debe darse de manera individual o colectiva. Las radios, como algunos otros medios de comunicación, cumplen aquellos roles de formación, con respecto al desenvolvimiento del individuo en su entorno social, que en la actualidad no pueden ser brindados por otras entidades o personas por tener diversas limitaciones para llevar a cabo este proceso.
La radio debería contribuir a la creatividad, a la discusión política, al análisis, la reflexión, y al pensamiento crítico entre sus oyentes. Debe destacarse la importancia y ejercer la capacidad de los medios radiales de llevar su labor como entes formadores de sociedades, pero en la actualidad se presenta poco interés por su potencial formativo.
Para terminar con este punto y entender un poco la forma de trabajo de las radios comerciales lambayecanas tenemos podemos plantearnos una analogía en la que: la relación “medio-programa-audiencia” se podría comparar fácilmente con “tienda-vendedor-cliente” y en este caso el auspiciador y su publicidad se compararía con el producto a la venta. Con esto lo que se pretende es hacer dar a conocer que el modelo “entretenimiento-ventas” que usan la mayoría de las radios en Lambayeque es perjudicial para las audiencias, ya que se les ve como simples consumidores de todo aquello que el medio pueda ofrecerles, y que el oyente por consiguiente tiene que aceptar sí o sí.
3. Producción de material de calidad, y que apunte al desarrollo del individuo como punto clave de una sociedad democrática
Actualmente la mayoría de producciones radiales se orientan hacia un entretenimiento frívolo para lograr atraer al público de una forma fácil y rápida; apelan a recursos como la burla, el doble sentido, el morbo, el chisme, el sensacionalismo, etc., teniendo como resultado que el oyente no necesite pensar mucho, carezca de una visión crítica y a la vez busque este tipo de entretenimiento, ocasionando la distorsión de los valores y el retroceso de la cultura, lo cual podría llevarnos a la decadencia y la desintegración de la sociedad.
Aunque este estilo predomina en los programas que van dirigidos al público del sector popular, también se incluye, aunque con aparente mesura, en producciones que buscan atraer al público de clase media y sectores pudientes.
Producen proyectos y productos radiofónicos de bajo o nulo contenido educativo y sin ninguna orientación a la formación de personas con carácter crítico, capaces de ver la realidad, de analizarla, de refutar todo lo que esté en contra de sus intereses como ciudadano. Procuran dejar que el oyente caiga en un mar de conformismo desconociendo que tiene todo el derecho a forjar el cambio de visión y de acción.
Productos mediáticos de calidad, significa que desde el momento de elaborar el proyecto, tengan un buen criterio para con la planificación de lo que será el producto ofrecido al público, debe tener forma lo suficientemente llamativa e interesante para capturar y asegurar la atención del público, sin dejar de lado el fondo que deberá ser el adecuado, ya que de nada nos sirve un programa muy bien estructurado desde la forma si es que no va a ser respaldada por un contenido sólido que no posea carencias que posteriormente creen en el oyente un estado de de confusión, caos o de falta de explicación o falta de contenidos.
Hace falta fusionar contenidos y actitudes que propicien en el oyente de todas las edades el interés por la obtención de conocimientos, la expresión de ideas, los pensamientos y tecnología más allá de la ideología o el interés predominantes, despertar la curiosidad por temas hasta ahora poco difundidos, de modo que el público expanda sus horizontes culturales e intelectuales sin aburrirse
Es decir saber brindar un buen producto de manera tan atractiva como para un programa de entretenimiento, pero que busque ser más sólido en sus mensajes.
4. El uso adecuado del lenguaje
Comúnmente escuchamos a muchos quejarse de los disparates e improperios que se permiten emitir por las radios. Y es que parece que varias radios estuvieran destinadas a ser la imagen de un modelo de sociedad de “gentuzas”, puesto que tanto el desgastado lenguaje que utilizan quienes locutan los medios como el de sus invitados, es sencillamente deplorable.
No hay una verdadera preocupación por el uso correcto de las palabras y la coherencia, propias de un discurso que será dicho en público, por el contrario, parece que se preocuparan por usar constantemente muletillas, replanas, jergas, insultos, y por sobre todo adjetivizar.
El lenguaje que utilizan los presentadores no es el adecuado, y a esto se le suma que el tema preferido para la gran mayoría de los locutores sea el uso de las palabras o frases con doble sentido o frases en sentido sexual con los que se expresan.
En muchos programas los temas en base a los cuales trabajan nacen a partir de la burla, añadiéndole más que algunos retazos de improvisación, y regular creatividad, y esa calidad de programa presentan con todo orgullo diciendo que eso le gusta a la gente.
Puede ser que llegue a ser cierto, que los tres párrafos anteriores muestren la realidad de lo que parte del sector popular prefiere (parte no muy pequeña teniendo en cuenta que los medios apuestan por apuntar a los sectores más grandes dentro de los públicos objetivo), pero esto, ni se generaliza, ni es necesario. El hecho de darle más de lo mismo al espectador implica pensar miserablemente en ahondar más las brechas culturales que existen dentro de la sociedad. Presentar programas con estas características es prácticamente como decirle al oyente “eres ignorante, yo lo sé, y con esto me aseguraré que lo sigas siendo”.
Con esto no se pretende sugerir que el lenguaje sea técnico o especializado, dado que no todos tienen los conocimientos suficientes para entenderlo y si se plantea esa posibilidad se perjudicaría la radio porque dejaría de llegar con facilidad a toda la gente.
Hablar con un sector popular no implica que el lenguaje que se utilizará esté sobre cargado de jergas, usos inadecuados del lenguaje e improperios, ya que a pesar de que en algunos casos comparten características en común, en general son heterogéneos y no se les debe brindar lo mismo de manera indiscriminada, además el ánimo de superación que la radio debe generar en el oyente comienza desde el simple hecho de ampliar su vocabulario y culturizarlo, en vez de reducirlo y deteriorarlo.
La alternativa podría ser usar un lenguaje coloquial que no contenga usos inadecuados de la lengua, es decir que las cosas sean dichas de una manera fácil de entender, pero con un vocabulario con los en recursos lingüísticos necesarios para que
Trabajar con locutores que desenvuelvan su uso lingüístico en torno al argot, jergas, replanas, improperios, obscenidades, u otros usos indebidos del habla es perjudicial tanto para la radio como para los oyentes. Para el medio, porque quienes escuchen ese programa y tengan la capacidad crítica necesaria se llevarán una mala imagen tanto del programa como del medio, y es perjudicial para los oyentes ya que quienes no tengan esa capacidad seguirán teniendo una cultura cada vez más deteriorada.
Pero toda la culpa no es de los locutores, ya que en muchos programas se trabaja con guiones y ellos se apegan mucho a ellos, especialmente aquellos locutores empíricos o profesionales mediocres.
5. la calidad de trato por parte de quienes hablan en la radio
Algunos locutores se burlan de las personas que los escuchan, mofándose durante la transmisión de la situación económica de quienes llaman, de su ignorancia, de su sexualidad entre otros aspecto haciendo de esto su mayor entretenimiento. Esto con mayor recurrencia en los programas de concurso, que aprovechándose de la necesidad del oyente por conseguir algún beneficio que ellos brindan, dejan muy en claro aquellas costumbres, carencias o defectos que oyente pueda tener.
La calidad de trato y relaciones son la base para toda buena relación humana y, por ende, también lo es para todo proceso comunicacional. El hecho de que exista una falta de respeto por parte de un medio, sus dueños, su personal administrativo o su personal de producción, se evidencia por el trato que estos brindan a su público, a sus proveedores y fuentes de financiamiento, pero sobre todo al público, ya éste justifica la razón de ser de la radio.
Otra forma de no demostrar a las audiencias el debido respeto que se merece, es brindarle una programación, que como se ha visto hasta ahora y se dejará notar en algunos puntos más adelante, carece de toda validez para cumplir la labor de la radio como medio social y cumplir con sus deberes para con su audiencia en particular y la sociedad en general. Las muestras de ésta falta de respeto al público quedan demostradas en el exceso de subestimación de las audiencias, es decir aparte de dejarlas relegadas al papel de meros consumidores, se les tiene en cuenta en un papel secundario con respecto a la toma de decisiones al momento de diseñar un programa que ocupará un espacio radial.
Para ser más precisos, en este “tomar en cuenta las decisiones, gustos y necesidades” no es necesario que se realice de una manera directa, pues para eso están los estudios de campo, las investigaciones sobre las audiencias, la realidad nacional y su repercusión en la sociedad, las necesidades reales de las audiencias, entre muchos otros temas y fuentes de información.
La subestimación de las audiencias, también se da cuando imaginamos (con respecto a la forma de llevar el programa) que deberá ser aceptado automáticamente por la audiencia como apropiado, entretenido y provechoso; es así, que para no caer en este error debemos buscar maneras creativas, atractivas y entretenidas de hacer llegar el mensaje, y sobre todo innovar constantemente, ya que por más creativa, atractiva y entretenida que sea una propuesta, si es constantemente utilizada queda obsoleta porque va perdiendo su función ya que el público pierde el interés hacia ella, por ver lo mismo siempre.
6. Independencia de la radio y de sus integrantes.
El nivel de independencia de un medio es primordial, ya que a partir de esto el oyente crea una idea con respecto al medio en cuanto a su nivel de objetividad, confianza y credibilidad hacia los mensajes que serán emitidos.
En el caso de la radio esta característica es preponderante debido a que por falta de imágenes para mostrar al receptor, la credibilidad con respecto a la palabra es un lujo del que no se puede prescindir.
La dependencia se puede dar en diferentes niveles dentro de la estructura de la radio, dependencia del medio en sí (generalmente por ser propiedad de otra empresa o entidad) o dependencia de su personal para con alguien de adentro o alguien externo al medio (en estos dos últimos el caso más peligroso es cuando se trata de un periodista)
El mayor peligro existente se da a nivel del periodista, pues si éste tiene algún vinculo de dependencia para con algún agente interno o externo al medio, su visión de los hechos va a distar de la objetividad y la imparcialidad, entonces por el contrario constantemente optará por proteger cierto tipo de información para que no se filtre al conocimiento popular, recurriendo a veces a la omisión, ocultamiento desinformación, o desvirtuación de la información según sea el caso.
A nivel externo existen ciertos poderes, que en cierta medida, limitan la capacidad de actuar de manera independiente, al medio radial, ya que amenazan con ciertas amonestaciones o castigos por atreverse a poner en evidencia cierto tipo de información.
El Alto nivel de dependencia de las radios hacia poderes económicos y políticos es tema de cada día en nuestra realidad nacional, regional y local, ya que no pueden desarrollar una programación acorde con las necesidades reales de la sociedad pues reciben cierta presión de estos dos poderes. Es decir que si brindan algo que no es, supuestamente, conveniente para sus intereses, simplemente no anuncian, se les restringen las licencias de funcionamiento o les inician procesos judiciales.
Esto limita en gran medida la independencia del medio, en cuanto a su derecho de actuar libremente en pos de mantener a la población informada de los aspectos realmente importantes, trascendentes y que de una manera directa o indirecta los afecta. Al no poder brindarse de manera libre este proceso informativo se generan barreras de comunicación
La independencia, imparcialidad y objetividad no es tema eminentemente inherente a los programas de corte informativo-noticioso, ya que desde los programas llamados MAGAZÍN hasta los que cumplen una simple tarea en el proceso de entretenimiento deben en diferentes escalas cumplir con las características nombradas al inicio del párrafo, de lo contrario en cualquier momento éstos programas podrían ser usados como cortinas de humo para cubrir hechos trascendentes.
El hecho de cumplir con todas las características antes mencionadas no serviría de nada si es que no se tiene en cuenta que todo programa debe tener una buena base que apoye el desarrollo de los contenidos, para así evitar la trivialidad de los mensajes del medio y por medio de éstos brindar un constante apoyo a intereses particulares de manera directa o indirecta. La prevención es mucho más efectiva, fácil y batata que elaborar una campaña de reivindicación del medio y de su labor en la sociedad.
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Hace 5 años

Roxana, Daniel, Jesús, Carlos, Fernando y José,
ResponderEliminarEste trabajo, basado principalmente en la crítica de la radio lambayecana, aporta un análisis, acaso inconcluso, de la manera tan desacertada, salvo algunas muy pocas excepciones (que más son disfraces), del quehacer radial en esta parte del país.
El esfuerzo es válido en este contexto.
La dependencia econonomica o politica en las radios, pone en tela de juicio su credibilidad , ya que debido a esta dependencia, muchas veces la informaciòn que se brinda no es del todo veraz y objetiva, puesto q se ciñe por los interes particulares de los qe forman parte del grupo de poder.
ResponderEliminarFactor fundamental para lograra todo lo propuesto, es que la radio tome conciencia social, las personas que la laboran en ese medio deben de darse cuenta, que esta debe realizar una labor incidental, que haga que la ciudadania logre sus objetivos propuesto y haga conocer sus disconformidades ( en caso existieran). Luego de la toma de conciencia de cada una de las personas que laboran en el ambiente radiofonico, se puede partir, y dejar de lado interes ajenos a la labor radiofonica. VICTOR PAUL PEREZ RIOJA
ResponderEliminarcuando se habla de la funcion integradora de la radio creo que se da mas en las radios educativas y comunitarias en las radios comerciales casi esto no se aplica porque tienen un interes diferente hablar de funcion integradora es tener que ver con temas trascendentales de la comunidad, una radio
ResponderEliminarcapaz de divulgar y reflejar las necesidades básicas de información sobre salud, culturales, deportivas y de política nacional y departamental en que refleje su diario vivir en su cotidianeidad.Y eso sucede?? en cuantas radios locales?? fiorella camacho ruiz
la tematica de las radios, es otro tema que genera discusiones, en nuestro estudio y analisis de observacion de las distintas radios de nuestra region nos ha quedado claro que en lo que respecta a contenido las radios no ofrece gran ayuda. de manera general salvo uno que otro programa tiene una proyeccion social de gran alcance, por el contrario nuestros medios radiofonicos solo se han dedicado a sumar mas radios de indole musical y en algunos casos agregarle un toque de informativo al emitir algun programa noticioso. esto lo hemos contactado al escuchar las radios locales la mayoria (las mas conocidas) son de contenido musical o musical periodistica y lo periodistico solo sirve como un punto eje para conseguir cierta credibilidad y ganar audiencia, sin embargo no lo han logrado aun con todos los medios habidos y por haber que han utilizado, mas bien resultan burlescos y poco creibles.
ResponderEliminarEs cierto que la concesión de espacios termina por ofrecer la idea de que es el medio el que sigue la línea editorial del programa. Mucha gente no sabe que la mayoría de espacios en dichas emisoras son contratados. Yo tampoco pienso que es negativo formar una empresa a partir del trabajo radial, pero excederse en el número de concesiones es más dañino para la radio de lo que parece (y no sólo para la audiencia). Por ende, me parece bien su propuesta sobre el seguimiento que deben hacer las emisoras a lo que transmiten sus espacios concesionados, aunque sin llegar a la censura. Esto puede lograrse a través de una política de diálogo abierto y constante entre los que trabajan en la radio, basándose en un reglamento interno previamente estructurado y coherente. Pienso que quienes dirigen las radios deberían ver esto como un punto a favor de la salud de la emisora tanto como medio de comunicación como en su carácter de empresa (en el caso de las radios comerciales). En cuanto al lenguaje de muchos locutores locales es bien sabido que la improvisación y el facilismo se hallan detrás de todo lo que describen. Es más, no siempre se trata del uso de un lenguaje vulgar o de la jerga, sino que con la intención de aparentar un nivel de cultura que no poseen, varios conductores de programas utilizan palabras rebuscadas y poco frecuentes en el uso de la audiencia, lo cual puede ser peor que algo dicho utilizando la jerga.
ResponderEliminarEstas unidades observables son picantes y polémicas pero aprovechables. Ustedes plantean la problemática pero también dan propuesta lo cual es bueno por ejemplo: proponen que si es que se piensa dar una concesión a particulares, hacer un seguimiento a dichas producciones. Pero también diría que se debe tener un perfil para que al momento de la venta de estos espacios poder establecer requisitos para poder obtenerlos. Porque si de verdad los que majean las radios no ponen ciertas normas para poder adquirir un espacio esto se va a seguir en lo que ustedes mencionan en una de sus unidades que se producen proyectos y productos radiofónicos de bajo o nulo contenido educativo y sin ninguna orientación a la formación de personas con carácter crítico.
ResponderEliminarParticipo en el pensamiento de manejar un medio de comunicación a la ligera se convierte en un peligro para la sociedad y una consecuencia no prevista puede ser dañina hasta el punto de la destrucción del equilibrio de una sociedad. Porque recordemos que este tipo de medios en muchas zonas alejadas de nuestra región influyen de sobremanera en la población
En uno de sus puntos es el uso del lenguaje y el trato que estos dan que tiene una cierta relación en la temática y esto evidente en muchos programas mal llamados espacios de opinión, sería mejor llamarlos “bocas sucias” palabras soeces y despotismo de los locutores, es pan de cada día generando en la sociedad un malestar a esto se suma cuando utilizan la frase relegadas al papel de menor consumidores, se les tiene en cuenta en un papel secundario.
janeth Villegas
Su blog sin duda no deja nada que decir, todo lo que pasa por la mente de cada uno de nosotros, o bueno de la mayoría.
ResponderEliminarRescato 4 puntos para comentar y que me parecen esenciales y forma la base de su crítica:
1."...esto genera que los únicos recursos humanos propios del medio de comunicación sean el personal administrativo, el de limpieza y el operador como nos dio a entender José Sandoval, trabajador de radio Santa Victoria en el área de programación (controles)."
Es curioso esto, en una las experiencias con mi grupo al contactar radios, no pasó algo parecido, y no en radio Santa Victoria, sino en Wsp…esto nos lleva a pensar del toal desconocimiento de labores dentro del funcionamiento de una radio.
2.”...hacer algo que vaya en contra de los principios de supervivencia de la organización”.
Es realidad no solo en las radios, sino también en otros medios de comunicación y el arte. La poca contribución del estado, la mala percepción de la gente, el mal funcionamiento de la radio, han cortado todo tipo de facilidad y motivación al momento de realizarse en este medio.
3. “radio debería contribuir a la creatividad”
La bendita creatividad como forma de salida de la crisis mencionada en el punto dos.
Tanto en ser creativo como realizador, como motivar a la misma… va de la mano con la imaginación para hacer de la radio un medio interesante.
4. ““eres ignorante, yo lo sé, y con esto me aseguraré que lo sigas siendo”.
Sentencia cruda, casi perfecta para la labor de los que administran radio actualmente, aunque la ignorancia va por ambos lados.
Para los que la oyen, los que la hacen y los que pueden mediar este problema y no hacen nada. Es cuestión de nuevas alternativas creativas.
INTERESANTE ESO DE HACER SEGUIMIENTO A LA CONCESIONES QUE DAN LAS RADIOS ,PUESTO QUE EN MUCHOS CASOS SE HACE LO QUE SE QUIERE EN EL ESPACIO COMPRADO,DE ESOS HORAS MUCHAS VECES NACEN LOS DISQUE PREGONEROS DE LA VERDAD QUE EN LA MAYORIA DE LOS CASOS NO SON VERDADEROS PERIODISTAS;SI BIEN ES CIERTO EXISTE LA LIBERTAD DE EXPRESION DEBEMOS TENER EN CUENTA QUE LA RADIO ES UNA ARMA DE DOBLE FILO PARA LA AUDIENCIA.
ResponderEliminarLos medios sabemos bien que se manejan por la publicidad y las concesiones, entonces….. Qué solución dar a ello??? , pues sí, nuevamente como dice Jorge, la bendita creatividad. La calidad en el trato con la audiencia también es importante, pero sería mucho mejor tratar no sólo al público, sino también a otras radios. También, bueno… lo mismo de siempre… CALIDAD DE CONTENIDOS!!!!!
ResponderEliminar“Lo mejor para el medio no siempre es lo mejor para sociedad y viceversa”, me gusto mucho esta frase, porque resume gran parte de la problemática del matrimonio indisoluble a través del tiempo, EMPRESA – MEDIO DE COMUNICACIÖN, La formación de medios por empresarios que lo único que tienen es la billetera gorda y aunque no estén enterados que responsabilidad implica un medio de comunicación, igual lo compran, lo conceden, lo alquilan, lo rentan; total esto no es más que un negocio del que todos quieren cortar un buena tajada.
ResponderEliminarPor otro lado, no me parece que el uso de guiones sea propio de las personas mediocres o empíricas, como ustedes lo señalan, el hecho de guiarnos por un guion no significa vulgaridad, sensacionalismo, falta de autoridad temática, o en todo caso basta con preguntarse a ustedes mismos ¿por qué consideran que es importante aprender hacer guiones en la universidad?, es solo un pasatiempo no creo, con ello aprendemos a regirnos en la preparación constate sobre los contenidos que vamos a brindar a nuestras audiencias para tratar en lo posible de no caer en los senderos del facilismo y la improvisación, aunque también creo que si bien es cierto hay empíricos que se han quedado con lo poco que han aprendido, otros han sabido usufructuar la oportunidad que han tenido para mejorar mediante la capacitación.
la independencia de las diversas emisoras es fundamental par no tener que depender de alguien, esto es lo que falta aqui muchas veces se venden por un fin politico, para teer en el futuro beneficios, esto debe ser erradicado de raiz por el bienestar de todos.
ResponderEliminarLa tematica es un gran problema en los medios radiales locales porque nose rigen de manera adecuada, coincido con Ivan al decir que los quiones si sirven ya que se basarian en una tematica dada y no irian a improvisar y no seria de mala comunicación hacia lso oyentes, esto es ya dado por loas problematica sque puedna presnetar las radios, falta de capacitación , ser empiricos, no contar con tecnología necesaria entre otros, los medios locales varian entre gustos de acuerdo a su público objetivo pero seria mucho mejor si son concientes de la calidad que dan en información y logran mejorar ya que ellos son los únicos responsables de lo que brinden.
ResponderEliminarKarin Leiva.
me llamo mucho la atencion el primer punto, lo de la programacion con identidad propia, eso puede decir mucho de una radio y marcar claras diferencia con otras radios, lo cual, no sucede en esta region, asi com o tampoco existe un corrscto manejo de las radios y los contenidos, ni la existencia de una material adecuado para claros fines de las programaciones.
ResponderEliminarpero algo que reslmente resulta preocupante es el hecho de no cumplir con una función integradora lo cual ha traido muy malas consecunecias como la cimpetencia mal orientada que señalaba otro grupo. pero si hay algo que realmente deberia procuparnos es que organizaciones como esl colegio de periodistas, la asociación de periodistas y la federación de periodistas no esten haciendo nada ante el hecho d la informalidad de radios que han venido mancillando la labor periodística. todavia queda mucho por decir y hacer ante la actual problematica de los medios radiofonicos de la region, pero estamos en el camino.
Finalizo con este blog de ustedes chicos, coincidimos casi lo mismo que hemos visto todos los grupos al investigar, la falta de la buena, muy profunda y acertada investigación de información; la informalidad de algunas emisoras para asegurar su sobrevivencia económica, la limitada y escasa creatividad del cual la población se conforma con escuchar o los mas acertados buscar emisoras de al capital o simplemente dejar de lado este medio y buscar otro, la mal estrecha improvisación por parte de los empíricos, a parte del desconocimiento de cómo llevar un manejo adecuado de una radio; y por ultimo los numerosos espacios concesionados, que por parte puede ser la solución que ustedes plantean de investigarlos, claro que no juzgaremos porque apenas somos simples aprendices, hasta los que se dedican a esto profesionalmente, aprenden cada día, hay que infórmalos, en cierta forma ayudarlos a que por lo menos mejoren su programación mediante la comunicación; pero ojala (roguemos a los santos) que ellos se dejen ayudar!
ResponderEliminarKaterine Tupia Huamán.
Para una Función Integradora efectiva de la radio, deberíamos hacer un examen con diagnóstico de la sociedad a la que pertenecemos, en la cual nos desenvolvemos. Quizás así podamos encontrar una manera de enfocar esta función de la radio. Lo digo porque en estos casos muchas veces se intenta trabajar una experiencia que ha servido en otra realidad.
ResponderEliminarAhora bien, tampoco podemos negarnos a utilizar herramientas que colaboren en algo a esta tarea, como es el caso de la publicidad; después de todo nadie está hablando de copiar métodos, sino simplemente de adaptarlos, de servirnos de las herramientas con que las audiencias conviven en su realidad.
Fátima Constantino Lozano
la realidad de las radios lambayecanas tienen una caracteristica eencial que leido en todos los grupos que han realizado la investigaciòn no ha faltado, que es la concesion que tienen las radios, que en ninguna falta; haciendo el trabajo de la radio mas dificil, pues no se pueden concretar politicas mas especificas con relaciòn a su programaciòn.
ResponderEliminarEl otro punto es la calidad de los contenidos, que segun mi opiniòn ha mejorado en algunas radios, que no es en su mayoria , pero se nota el avance.El detalle esta en la forma como se dan los contenidos, pues no es exraño escuchar en un programa radial de tipo periodistico los insultos , las apreciaciones personales de los periodistas, que confunden a la audiencia.Haceindo que la radio en muchas veces pierda credibilidad ante la sociedad.
Otro aspecto que no todos los grupos lo menciona y que es importante es la licencia con la que muchas de las radios que escuchamos no cuentan, haciendo mas dificil la labor de fiscalizaciòn por las entidades encargadas.Ademàs de generar una competencia desleal con respecto a las radios que cumplen las normas.
el tipo de lenguaje usado en los medios es lamentable, sobre todo en los programas noticiosos, en donde utilizan un tipo de lenguaje vulgar y ofensivo. que solo impide una buena comunicación y un mal menejo de los terminos utilizados, convirtiendolos en un lenjuaje comun. asi tambien las jergas que mayormente son impuestas por los locutores de programas musicales que intentan identificarse con las adolescentes, desvirtuando toatlmenete el lenjuaje hablado.esto es por el hecho de que los locutores son simplemente profesionales empiricos que no tiene una adecuada calidad educativa en cuanto a los medios y la trascendencia que estos tienen en la sociedad.
ResponderEliminarUstedes han sido totalmente claros en sus unidades observables, me parece buena la propuesta de que si se van a ofrecer espacios en radio se deba hacer un seguimiento a las productoras o empresarios, pues nunca se sabe los fines o intereses que podrian tener estos, lo cual podria reperutir en la labor o linea editorial de la emisora, es cierto que son muchas las radios con fines comerciales y pocas las radios comunitarias que realmente se interesan por el desarrollo cultural y social de una comunidad y que talvez solo de ellas dependa el poder cumplir con el papel de integradora social pero el trabajo de un poeriodista no se ha terminado alli, aun estamos en proceso de cambiar esa etiqueta que le han colocado a las radios de solo ser musicales, y establecerlas como parte de la interaccion entre sociedad-gobernantes, individuo-problema social etc.
ResponderEliminarEl grupo debió darle mayor responsabilidad a la audiencia, pues en manos de ella esta la aceptación o rechazo de aquellos espacios radiales nada provechosos. Considero que la audiencia no se constituye “víctima” del estilo periodístico desarrollado en los diferentes programas radiales, pues cada persona esta en la capacidad de interpretar y analizar los contenidos de cada radioemisora y elegir la que más le satisfaga. En este contexto radial no sólo se puede responsabilizar a los productores radiales o conductores de programas sino a toda esa masa radioescucha que acepta abiertamente una diversidad de contenidos; sin ser críticos de lo que escuchan
ResponderEliminarEl tema de hacer cumplir con las responsabilidades a las personas (empresarios) que utilizan medios para fines personales es importante. En la actualidad existen muchos brodcaster que se llenan de dinero y no benefecian en absoluto a la sociedad, siendo ellos sus principales 'clientes'.
ResponderEliminarLa separación de similitudes con otras radios, se un punto resaltante. Formaría públicos distintos que se identifican mucho más con las raios.
Se debería fomentar una propuesta por cada radio para la mejora de la sociedad y no sólo el beneficio individual, sabiendo que existen muchos beneficios.
RENZO BASURCO TARRILLO
ResponderEliminarEl tema de hacer cumplir con las responsabilidades a las personas (empresarios) que utilizan medios para fines personales es importante. En la actualidad existen muchos brodcaster que se llenan de dinero y no benefecian en absoluto a la sociedad, siendo ellos sus principales 'clientes'.
La separación de similitudes con otras radios, se un punto resaltante. Formaría públicos distintos que se identifican mucho más con las raios.
Se debería fomentar una propuesta por cada radio para la mejora de la sociedad y no sólo el beneficio individual, sabiendo que existen muchos beneficios.
Uno de los puntos hablaba de la identificacion de la radio, la cual se veia deteriorada por las constantes concesiones, la verdad es una problematica que debe desaparecer, porque no es coherente que una radio, tenga como su programa principal a una concesión, se supone que dentro de la programación radial deben existir programas caracteristicos o programas fuerzas de las radios, y esos deben ser elaborados por el mismo medio, y no por las concesiones, lo que verdaderamente le quita la identificacion a la radio.
ResponderEliminarHablar de independencia total de los medios es imposible... por más que traten de maquillar la dependencia, esta se da... en algunas radios en mayor escala... este es el punto debil de todo radioemisora , por eso esta como todos la conocemos... es aqui donde juega un papel importante la etica personal tanto del dueño como del periodista para no caer en los manos de los grupos de poder y de los funcionarios...
ResponderEliminarla radio cumple un rol importantisimo pues cada de los que conforman la radio tiene roles sagrados que cumplir pues no solo es leer noticias es saber llegar al publico de manera que estos entiendan el lenguaje que estos difunden ,las conseciones deben actuarse de tal manera que enriquescan a la casa radial y no la deteriore ,ni la denidre ,la radio sin duda es y seguira siendo la maestra de la informacion aunque esta sea utilizada pra otros fines solo lucrativos que tienen algunos que dicen llamarse periodistas......
ResponderEliminarcinthia leysequia cruz
Asegurar la independencia de los radialistas no es tarea sencilla pese a que depende de ellos mismos. Sin embargo debe entenderse la independencia desde más de un aspecto. La independencia del radialista de los grupo de poder e influencia de la sociedad, sean políticos, económicos o de cualquier otra índole es la verdadera independencia que se reclama como requisito de la labor radiofónica.Ahora si se busca verdadera independencia, se podría llegar al extremo de que el radialisat vea solo por sus intereses sin que le preocupe su audiencia ni la sociedad, esto no es posible. El radialista no puede ser independiente, su naturaleza lo lleva a compartir una responsabilidad con la audiencia,existe en el espectro radiofónico porque alguien lo escucha y por respeto y conciencia de esa audiencia su labor se debe a ellos en búsqueda del desarrollo colectivo. (César A. Vargas Pérez)
ResponderEliminarLas concesiones no siempre son malas pero para las radios cuyos espacios son vendidos casi en su totalidad,es peligroso..peligroso digo porque esto puede de alguna forma dañar la imagen de la radio quien en mucho de los casos no supervisa para nada los contenidos que estos emiten,por otro lado,algo con lo que hemos coincidido todos los grupos es con el lenguaje que utilizan,ese intento por llegar al pueblo como ellos mismos dicen,hace q estos comentarios suenen grotescos,no creo que esa sea la mejor manera de llegar al público,si bien la mayoria de la audiencia no tiene u nivel cultural elevado no quiere decir que sea vulgar,eso se confunde,existe un lenguaje sencillo para lo q no necesitamos insultar a nadie para lograr que entre el oyente y el conductor de un espacio sea de respeto.
ResponderEliminarRadios santa victoria es una radio (valga la redundancia) que alquila espacios, vive de eso, nuestro grupo también la visitó y en el momento que le preguntamos al encargado de la radio José Gil Córdoba, que ellos no se preocupan de llegar a la audiencia, que eso no les interesa, o sea nos dijo que a ellos hacer radio es hacer dinero. Me parece muy interesante la propuesta de ustedes, pero yendo a la realidad es imposible que una persona comprando un espacio se deje supervisar, porque mayormente compra el espacio para sus intereses…
ResponderEliminarLas unidades observables que realizaron en definitiva dan en el blanco.
Coloquialmente se suele decir que para que una persona cambie de actitud cuando se encuentra en situación decadente, ésta debe “tocar fondo”. La misma expresión se puede utilizar para describir lo que debe suceder a una sociedad para que ésta salga del letargo, o de una situación problematizada como es el caso de nuestra radio local.
ResponderEliminarContar con publicidad en radio y crear concesiones es parte de una trabajo empresarial y de alianzas que deben fortalecer el trabajo desde un punto de vista económico ,eso no está mal ;pero existen limites que son demostrables en la programación de un medio ,no se trata de crear lazos inquebrantables ,sino de un trabajo organizado que con la inversión económica de las radios (producto de las ganancias en pu
ResponderEliminarblicidad) pueda mejorar .El lenguaje en radio debe ser correcto,sin disfracez que aparenten un i.q superior por citar o mencionar términos que suenan hasta descabellados en ciertos temas ,un lenguaje simple y bien entonado llegará mejor al oyente sin precipitarlo ni aburrirlo .
Como ustedes lo mencionan uno de los medios con menor costo es el de la radio, lo que ello reciben tanto por alquiler de espacios como publicidad no es la gran cosa pero esto no es justificación para la escasez de buenos contenidos, las radios si no son musicales son informativas o ambas a la vez y cuando me refiero a informativa no es precisamente información veraz, sino lo que nos presentan es opiniones, otro aspecto importante que trataron es el uso, claro el hecho de que la gran mayoría de radios estén dirigidas a cierto sector no significa que su lenguaje va a ser soez, deberíamos hacer una campaña de entrega de diccionarios, tenemos un lenguaje tan rico por qué tendríamos que hacer uso de groserías?
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